Enemigos de la igualdad.

El pasado 7 de Noviembre la Junta de Andalucía celebraba el IX Congreso Internacional para el Estudio de la Violencia contra las Mujeres, donde varios expertos y expertas de género exponían sus conclusiones a más de 1.600 asistentes.
Parece que el momento estrella del Congreso fue aquel en el que la experta en comunicación y género, Yolanda García, pedía a los hombres de la sala ceder sus espacios a las mujeres y permancer en pie para mostrar empatía (puedes ver el vídeo pulsando aquí)

Tal propuesta se encontró con el resultado de que varios hombres consideraron que no tenían por qué abandonar su asiento, y no lo hicieron.
En el diario El País nos cuentan lo que ocurrió a continuación.

Al parecer, la idea de igualdad feminista va ligada al mandato de abandonar tu sitio.

No basta con creer en la igualdad, sino que para demostrarlo tienes que compartir una ideología y, además, hacer lo que te digan los expertos de esa ideología.
La discrepancia con cumplir una orden conlleva la discrepancia con el fin último. Y al igual que los antiguos sacerdotes podían definir a su albedrío lo que estaba bien o mal, las expertas de género pueden definir lo que es igualitario o no lo es.


El policía, en cambio, parecía tener otra idea de igualdad, tal vez diferente a la del feminismo (o tal vez sólo desconocía el feminismo y prefería apoyar la igualdad desde fuera por desconocimiento), y consideraba que eso no le convertía en una mala persona.

Inmediatamente otro de los ponentes explicaba que eso no podía ser, que si no estabas con ellos y hacías lo que ellos decían, entonces estabas a favor de la violencia.
Tras esa aclaración, el policía prefirió hacer lo que le decían y posicionarse con esa igualdad antes que ser acusado de violento.

Todo ello entre sonrisas y aplausos, todo narrado como un gesto hermoso y espontáneo.

Tal y como funcionan las conversiones religiosas; los nuevos conversos han entendido la verdad y se convierten por decisión propia, no porque seguir creyendo en lo que creían pueda suponer algún problema.

Estos nuevos conversos han entendido, sin ninguna presión, lo que es la igualdad, y la igualdad no es otra cosa que lo que sea que decreten los que tienen el poder de decidir qué es la igualdad.

La conferenciante autora de ese experimento no es una persona sexista, por eso de segregar por sexos, en nuestro mundo actual ella se ve a sí misma como la nueva Rosa Parks.

Parece que las Rosa Parks de este siglo no son aquellas que defienden que no se las expulse de su asiento solo por sus rasgos de nacimiento, no, ahora las Rosa Parks son el grupo de expertos y expertas que te piden abandonar tu asiento en nombre de la igualdad, y aquél que discrepe y no quiera cederlo será el violento enemigo de la igualdad.

Y justo antes de publicar este artículo, un amigo profesor me habla de la huelga estudiantil de pasado mañana, y me pasa su manifiesto, me señala este punto:


Me pregunta si serán actitudes machistas no ceder su asiento o todas aquellas veces que lo han señalado como machista por discrepar con alguna coordinadora de actividades de género.
No lo sé. No puedo decirle que no tenga miedo. Yo mismo me mantengo en la incertidumbre al preguntarme cuánto van a tardar en sancionarme a mi.

Por ahora no estoy obligado a pasar por cursos de perspectiva de género, ni se prevén sanciones por discrepar, pero ya han declarado sus intenciones.


Estoy en su punto de mira, se han propuesto “cambiar mi forma de ver”, y ni siquiera conciben que puedan no cambiarla… ¿qué me ocurrirá a mi cuando no quiera ceder mi asiento? ¿cuándo me veré en esa tesitura? ¿dentro de unos meses? ¿de 10 años? ¿tal vez nunca?
Tampoco puedo saberlo… pero sí tengo claro que mi idea de igualdad no coincide con la suya, y que si no me convencen con argumentos tampoco me van a convencer con amenazas veladas.
No estoy ni estaré con ellas, así que supongo que soy un violento enemigo de la igualdad… Tal vez esto acabe suponiendo mi muerte social, pero creo que mi identidad y mis ideas están por delante, o tal vez solo sea idiota.

Fdo: Francisco López

2 thoughts on “Enemigos de la igualdad.

  1. Alema Zennarefd

    Es lo que hay. Mientras no soportéis que os llamen machistas sin pestañear, seguirán avanzando y avanzando hasta la aniquilación de todos vosotros.

  2. Francisco López

    Bueno, yo no lo soporto y hago lo que está en mis manos, pero no tengo ninguna potestad sobre cómo lo vean otros ni lo que decidan hacer.
    Así que esos consejos en plural son muy poco prácticos.

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