Una pequeña reflexión sobre violencia doméstica y de género – por Antonia M. Carrasco

He estado escuchando hasta ahora a Marina Marroquí en RNE1. Mientras contaba con detalles lo que ha sufrido con su maltratador ¡cómo la he entendido! Su miedo al siguiente golpe. Su miedo a sus amenazas de muerte. Su miedo paralizador cuando veía un coche igual que el de su ex, hasta que se daba cuenta de que era otro. Cómo justificaba sus actos violentos a pesar de que los demás veían que no había justificación posible. Y cómo empezó su verdadero calvario (con ella misma) cuando, tiempo después de haber conseguido alejarse de él, fue consciente del monstruo al que había amado, al que justificaba incesantemente. Su psique se destrozó. Y el “cómo he podido permitir esto si yo soy una persona fuerte”. Eso hunde. Hunde hasta límites insospechados.

El problema ha llegado cuando ha dejado de hablar de su caso, para empezar a hablar de heteropatriarcado, cifras, victimización, etc.
Me cuesta entender cómo una persona que ha vivido el horror que ha vivido, sea ABSOLUTAMENTE insensible al sufrimiento de otras personas, hombres, que viven exactamente lo mismo, aunque la percepción del miedo sea diferente: miedo a una próxima denuncia, miedo a que le vuelva a montar una escena con agresión física incluida y delante de sus hijos que, es precisamente lo que más les duele, miedo al sonido de una sirena de policía, miedo a que le prive de estar con sus hijos, miedo a que le vuelvan a meter en el calabozo a pesar de que el maltratado es él.
Me duele. Me duele tanto como los hombres que son incapaces de entender el miedo insuperable que sentimos las mujeres maltratadas.
Me resisto a pensar que es una cuestión de egocentrismo. Me resisto a pensar que esto es “la guerra de sexos”. Pero, cuando escucho y leo a ambas partes, sucumbo a esa resistencia: se han cerrado filas en el asunto de la violencia: hombres contra mujeres y mujeres contra hombres. Ni ella empatiza con el sufrimiento de él; ni él con el de ella.
Siento mucha pena.
Y, si atiendo a las teorías de la conspiración que afirman que todo este enfrentamiento ha sido producto de ingeniería social para conseguir una supremacía femenina y reducir la población mundial, debo decir que, conspiración o no, se está consiguiendo. Los datos están ahí: cada vez más violencia entre sexos y cada vez menos natalidad. Aquí lo dejo.

Antonia M. Carrasco
Presidenta GenMad

2 thoughts on “Una pequeña reflexión sobre violencia doméstica y de género – por Antonia M. Carrasco

  1. Jose Manuel

    Es reconfortante escuchar a personas hablar con serenidad e imparcialidad de un grave problema que se da entre nosotros día a día. Es cierto: Hay muchos hombres que sufren maltrato, mujeres maltratadas por otras mujeres; maltrato entre personas del mismo sexo…pero eso no vende. Hoy, otro cafre ha vuelto a hacer una salvajada, matando a su pareja, pero ayer, una señora mató a su marido mientras dormía y no se ha visto , ni siquiera una breve reseña en los medios. Esto huele mal y me da, que este problema ha sido parasitado poer gente sin escrúpulos, cuyo principal objetivo, es vivir del problema. Por lo tanto, no tienen el menor interés en que este se solucione.

  2. nino peres

    Soy un padre que luchando por 7 años para conseguir por fin la custodia compartida , psicosocial y fiscal a favor .Además el psicosocial se pronunció a favor de una custodia total paterna ,,yo nunca he querido quitarle el derecho a los niños de estar con su madre . Sorpresa a lo 10 meses de custodia compartida el juzgado de la Audiencia me quita la custodia compartida 4 escrito de aclaración y ninguna explicación solo y siempre NO HAY LUGAR A CAMBIO DE MEDIDAS,
    4 juezes me quitan a mis hijos y vuelvo a ser visitante pagante .
    4 personas que me quitan mis hijos y sin darme ninguna explicación me condenan a pagar las costas (ella autónomo y no declara nada justifica gratis) que mundo de MIERDA es esto.
    Que tristeza de país y que políticos criminal que tenemos con la corbata y el traje bien planchado me dais un poco abondante asco.

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